La cultura folclórica de Balcarce despide a un hombre que dejó su huella en la enseñanza de las danzas tradicionales y en la formación de nuevas generaciones de bailarines y profesores.
Fue director de la Escuela Municipal de Folclore y profesor de danzas en el Centro Tradicionalista General Balcarce. A lo largo de su trayectoria, se convirtió en maestro de numerosos profesores que hoy continúan transmitiendo, en distintos espacios, las danzas y las raíces de nuestra cultura.
También formó parte de los comienzos de la Peña El Ombú, en una época que muchos recuerdan como la edad de oro del folclore. Su pasión por la enseñanza no conocía distancias: solía trasladarse en bicicleta hasta las localidades de Los Pinos y San Agustín para dar clases y compartir sus conocimientos, una muestra de su compromiso con la difusión de las tradiciones argentinas.
Su vínculo con el folclore no se limitó a la danza. También integró distintos grupos musicales como bombisto y formó parte de Confluencias. Además, acompañó a Pablo Salvatierra en diferentes certámenes, siendo parte activa de una generación de músicos que marcó una etapa de la cultura popular balcarceña.
El “Chiqui”, como era conocido, compartió aquella generación dorada con referentes como el “Negro” Martino y los hermanos Medina, entre otros artistas que contribuyeron a mantener viva la música de nuestras raíces.
Su partida deja el recuerdo de un hombre que hizo de la danza, la música y la enseñanza una forma de vida. Su legado permanece en quienes aprendieron de él y hoy continúan transmitiendo el folclore a las nuevas generaciones.


