La pesquisa tiene uno de sus principales puntos de conexión con Balcarce, a partir del robo de casi $80 millones sufrido por una distribuidora de la ciudad. Uno de los efectivos investigados habría mantenido comunicaciones con integrantes de la banda que concretó el asalto.
Dos policías bonaerenses quedaron bajo investigación por su presunta vinculación con bandas delictivas que cometieron distintos asaltos violentos en Mar del Plata, Batán y Balcarce. La principal sospecha apunta a que los efectivos habrían proporcionado información sobre la frecuencia radial policial para facilitar la concreción de los robos y las posteriores fugas.
Uno de los hechos que aparece bajo análisis es el millonario robo cometido en la Distribuidora Local, propiedad de la familia Gual, ubicada en calle 6 entre 13 y 15, donde los delincuentes se llevaron casi 80 millones de pesos.
Los efectivos investigados son Nahuel Paz, integrante de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), y Matías Sosa, quien se desempeñaba en el servicio de calle de la comisaría 15ª de Mar del Plata. Ambos fueron desafectados de sus funciones por la Oficina de Asuntos Internos de la Policía Bonaerense, mientras avanza la investigación judicial.
El vínculo con el robo en Balcarce
La investigación sobre Sosa surgió a partir de una serie de asaltos cometidos en Mar del Plata. El 14 de abril, una banda que se movilizaba en una Ford Territory de color azul eléctrico asaltó una vivienda ubicada en Beruti al 4800.
Tras forzar una ventana, los delincuentes ingresaron al inmueble, redujeron a los integrantes de la familia y permanecieron varios minutos en el lugar. Finalmente, escaparon con dinero, artefactos electrónicos y otros objetos de valor.
La camioneta fue posteriormente localizada en una vivienda del barrio San Jorge, en Vicente Laborante al 2100. Allí fueron detenidos dos jóvenes de 23 y 24 años y se secuestraron teléfonos celulares y chapas patentes.
Cuatro días después, una serie de allanamientos permitió avanzar sobre la misma banda. En ese marco, los investigadores establecieron que los delincuentes habrían utilizado la misma Ford Territory, aunque con la patente correspondiente a una camioneta de color blanco, para cometer un robo millonario en la Distribuidora Local de Balcarce.
El hecho ocurrió en el establecimiento ubicado en calle 6 entre 13 y 15 N° 520, una de las firmas comerciales con mayor trayectoria de la ciudad. De acuerdo con la investigación, del lugar fueron sustraídos casi 80 millones de pesos.
Las comunicaciones con un policía
Al analizar los teléfonos secuestrados durante los procedimientos, el fiscal Mariano Moyano habría detectado comunicaciones entre uno de los integrantes de la banda y el policía Matías Sosa.
La principal hipótesis de los investigadores es que el efectivo habría proporcionado información relacionada con la frecuencia radial utilizada por la Policía, un dato que podría haber sido empleado por los delincuentes para conocer los movimientos de los patrulleros durante los asaltos.
A partir de esos elementos, el juez de Garantías Juan Tapia autorizó allanamientos en distintos domicilios de Mar del Plata y en la comisaría 15ª del Parque Camet, donde Sosa cumplía funciones.
Durante los procedimientos fueron secuestrados teléfonos celulares, computadoras, un automóvil y otros elementos considerados de interés para la causa. El efectivo no fue detenido, aunque quedó desafectado de sus funciones y será citado a declarar.
En paralelo, el fiscal Rodolfo Moure continúa con el análisis de las comunicaciones para determinar si existió algún grado de participación o colaboración policial específicamente en el robo cometido en la distribuidora de Balcarce.
Otro efectivo detenido por un asalto en Batán
La investigación también alcanzó a Nahuel Paz, integrante de la UTOI, a partir de un asalto ocurrido en marzo en la localidad de Batán.
El análisis de los teléfonos de una persona investigada por ese hecho permitió detectar comunicaciones con Paz. Según información citada por Diario La Capital, de los mensajes podría inferirse que el policía habría facilitado información relacionada con la frecuencia radial policial.
Por ese motivo se realizaron allanamientos en la sede de la UTOI, ubicada en avenida Jorge Newbery al 9100, y en dos domicilios vinculados al efectivo.
En la vivienda donde residía Paz fueron encontradas dos armas de fuego que no contaban con la documentación correspondiente, por lo que el policía quedó detenido.
Paz se negó a declarar y permanece bajo investigación, mientras el fiscal Moyano profundiza las actuaciones para determinar su posible participación en el asalto ocurrido en Batán y en otros hechos que son materia de pesquisa.
La investigación continúa abierta y busca establecer el grado de responsabilidad de ambos efectivos y si la presunta entrega de información policial tuvo incidencia directa en los distintos robos analizados.

