El Colegio de Odontólogos bonaerense alertó sobre el ejercicio ilegal de la profesión y los riesgos que implica para la salud. Señalaron que el fenómeno, con fuerte presencia en el AMBA, comenzó a extenderse hacia otras localidades y recomendaron verificar la matrícula de los profesionales.
El Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires manifestó su preocupación por la persistencia y expansión de casos de falsos profesionales de la odontología en distintos puntos del territorio bonaerense y advirtió que estas prácticas, además de constituir un delito, representan un serio riesgo para la salud pública.
Según señalaron desde la entidad, se detectan de manera recurrente personas que, sin contar con título habilitante ni matrícula profesional, ofrecen tratamientos odontológicos a través de redes sociales, publicidad informal o recomendaciones personales. En algunos casos, se presentan como especialistas y prometen soluciones rápidas y económicas.
Desde el Colegio remarcaron que detrás de estas propuestas existen importantes riesgos sanitarios. El presidente de la institución, Od. Diego Biscioni, sostuvo que quienes ponen su salud en manos de personas sin formación universitaria ni matrícula pueden quedar expuestos a infecciones severas, pérdida de piezas dentarias y lesiones irreversibles que pueden afectar seriamente su calidad de vida.
“Cuando una persona pone su salud en manos de alguien que no posee formación universitaria ni matrícula habilitante, se expone a consecuencias que pueden ser extremadamente graves”, afirmó Biscioni.
Una problemática que se extiende
El Colegio indicó que el ejercicio ilegal de la odontología tiene una fuerte presencia en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), aunque comenzó a detectarse también en otras localidades de la provincia.
En ese sentido, Biscioni explicó que están recibiendo y detectando situaciones que ya no se concentran exclusivamente en el AMBA, sino que comienzan a aparecer en distintos puntos del territorio bonaerense.
Desde la entidad también señalaron que la situación económica puede favorecer la proliferación de estas prácticas, debido a que algunas personas buscan alternativas de menor costo sin conocer los riesgos que implica recibir atención de alguien que no se encuentra habilitado.
Riesgos para la salud
El Consejo Superior del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires (COSUCOBA) recordó que la odontología es una profesión sanitaria que requiere formación académica, capacitación permanente y el cumplimiento de normas éticas y de bioseguridad.
En este sentido, destacaron que los profesionales matriculados cuentan con los conocimientos necesarios para diagnosticar enfermedades, prevenir infecciones, realizar tratamientos complejos y actuar ante eventuales complicaciones clínicas.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación está relacionado con las consecuencias de tratamientos deficientes. Desde la institución señalaron que los traumatismos crónicos provocados por prótesis mal adaptadas o dispositivos odontológicos deficientemente confeccionados pueden generar lesiones persistentes en los tejidos bucales y constituir factores de riesgo para el desarrollo de patologías graves, entre ellas distintos tipos de cáncer bucal.
Por este motivo, remarcaron que una atención odontológica inadecuada no solo puede afectar cuestiones funcionales o estéticas, sino también comprometer seriamente la salud.
Control y denuncias
Frente a esta situación, el Colegio de Odontólogos reafirmó las tareas de control que desarrolla a través de la matriculación, fiscalización y supervisión del ejercicio profesional.
Biscioni explicó que tanto el Consejo Superior como los Colegios de Distrito llevan adelante tareas permanentes de control, recepción de denuncias, seguimiento de casos y concientización comunitaria para combatir el ejercicio ilegal.
“La matrícula profesional no constituye un mero requisito administrativo: es la garantía de que el profesional ha cumplido con las exigencias académicas, legales y éticas necesarias para brindar prestaciones seguras, responsables y de calidad a la población”, remarcaron desde la institución.
Por ello, recomendaron a la comunidad verificar que el profesional que brinda una atención odontológica cuente con matrícula vigente y que desarrolle su actividad en establecimientos debidamente habilitados.
El Colegio dispone además, a través de su página web, de un apartado destinado a consultar la matrícula de los profesionales, junto con un instructivo y un formulario para realizar denuncias ante posibles casos de ejercicio ilegal.
“La odontología no admite improvisaciones. Elegir profesionales matriculados es elegir seguridad, calidad y cuidado para la salud”, concluyeron desde la entidad.

