Un total de 84 estudiantes de la Escuela Primaria N.º 10 “Malvinas Argentinas” participaron el lunes 28 de septiembre de una jornada educativa en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata. La propuesta tuvo como objetivo fortalecer el trabajo que la institución viene desarrollando en torno a la huerta escolar y generar un intercambio de saberes entre la escuela, la universidad y distintos actores de la comunidad.
La actividad se llevó adelante en el marco de la propuesta de extensión “Sembrando saberes y experiencias con las manos en la tierra”, que articula el trabajo de la comunidad educativa de la EP N.º 10 con docentes, investigadores, extensionistas y estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el INTA y el CONICET.
Durante la visita, los estudiantes participaron de tres estaciones especialmente diseñadas para acercarlos a diferentes aspectos vinculados con la producción y el consumo de alimentos.
En la primera, denominada “Manos a la Tierra”, recorrieron la huerta de la Facultad de Ciencias Agrarias y conocieron distintas prácticas relacionadas con el manejo y mantenimiento de los cultivos.
Luego, en la estación “Manos a la Olla”, ingresaron a los laboratorios y, junto a docentes y estudiantes de la Licenciatura en Alimentos, pudieron conocer prácticas vinculadas con el análisis y la manipulación de productos provenientes de la huerta.
Finalmente, en “Manos a la creatividad”, participaron de actividades lúdicas que les permitieron reflexionar sobre el recorrido de los alimentos desde la huerta hasta la mesa y sobre las distintas formas de consumo.
La jornada forma parte del proyecto institucional “Manos en la Tierra”, que busca fortalecer y visibilizar la huerta escolar de la EP N.º 10 y convertirla en un espacio de aprendizaje, participación y construcción colectiva.
En ese marco, la experiencia permitió relacionar contenidos que los estudiantes vienen trabajando en la escuela con situaciones concretas y espacios educativos diferentes. Así, la huerta dejó de ser solamente un lugar de trabajo escolar para transformarse también en una puerta de entrada a conocimientos vinculados con el ambiente, la producción, la elaboración y el consumo de alimentos.
Una propuesta que continuará durante los próximos meses
La visita a la Facultad de Ciencias Agrarias constituye uno de los primeros pasos de una agenda de actividades que continuará durante los próximos meses. El proyecto contempla talleres, prácticas de cultivo, seguimiento de la huerta, actividades de compostaje, multiplicación de plantas aromáticas y nuevas instancias de intercambio entre estudiantes, docentes, familias, productores, instituciones y especialistas.
Uno de los objetivos centrales es que los propios estudiantes tengan una participación activa en la planificación, construcción y cuidado de la huerta. De esta manera, se busca promover experiencias de trabajo cooperativo que les permitan aprender a tomar decisiones grupales, asumir responsabilidades y desarrollar tareas desde la ayuda mutua.
La propuesta también incorpora tecnología como parte del proceso de aprendizaje. Para los estudiantes de los últimos años de la primaria se proyecta avanzar en el diseño y programación de un sistema de riego automatizado mediante sensores de humedad y microcontroladores.
De esta manera, la producción de la huerta se vinculará con contenidos de robótica y educación tecnológica, ampliando las posibilidades pedagógicas del proyecto.
La jornada en Ciencias Agrarias representó así mucho más que una salida educativa. Fue una oportunidad para que los estudiantes conocieran un ámbito universitario, formularan preguntas, intercambiaran conocimientos y reconocieran que los aprendizajes construidos en la escuela pueden tener continuidad en otros espacios educativos de la comunidad.
La tierra, las semillas, la ciencia y la educación volvieron a encontrarse en una experiencia que busca seguir creciendo y que tiene como horizonte consolidar la huerta escolar como un espacio de aprendizaje, participación y construcción colectiva.





