“El Niño” enciende las alertas: prevén una primavera y un verano con abundantes lluvias

El fenómeno climático podría alcanzar una magnitud excepcional y ya es denominado “Súper Niño” o “Niño Godzilla”. En Balcarce, que se encontraría en el límite de la zona más afectada, Defensa Civil prepara un protocolo de emergencia. La Provincia también puso en marcha un plan de contingencia.

La inminente llegada de un nuevo episodio de “El Niño” encendió las alertas meteorológicas ante la posibilidad de que el fenómeno alcance una magnitud excepcional. Algunos especialistas ya comenzaron a definirlo como “Súper Niño” o “Niño Godzilla”, en referencia a la intensidad que podría presentar durante los próximos meses.

El fenómeno tendrá impacto especialmente sobre el litoral argentino y podría extender sus efectos hacia el norte de la provincia de Buenos Aires. En ese escenario, Balcarce quedaría prácticamente en el límite de la zona geográfica más comprometida, aunque desde Defensa Civil ya anticiparon la puesta en marcha de un protocolo de emergencia para actuar ante eventuales contingencias.

El investigador superior del Conicet y geólogo Federico Isla explicó que “El Niño” implica una gran cantidad de humedad que se desplaza desde el océano Pacífico hacia Sudamérica y que termina afectando los ríos y las cuencas que desembocan en el Atlántico.

“Diciembre será el pico”, anticipó el especialista, aunque aclaró que todavía resta determinar con precisión cuál será la zona que recibirá el mayor impacto.

En el territorio bonaerense, Isla advirtió que las consecuencias podrían sentirse particularmente en los sectores más bajos. “En la provincia de Buenos Aires se pueden inundar las zonas más bajas, porque llega mucha más agua que lo normal”, explicó.

Ante esta posibilidad, recomendó adoptar medidas preventivas, especialmente en áreas rurales. Entre ellas, sugirió comenzar a trasladar animales ubicados en sectores bajos, mencionando puntualmente las zonas próximas a Mar Chiquita y la Cuenca del Salado.

Una primavera y un verano “pasados por agua”

De acuerdo con las proyecciones, el período de mayor humedad comenzaría durante la primavera y se prolongaría hasta el verano.

“Serán una primavera y un verano pasados por agua”, señaló Isla, quien destacó que las imágenes meteorológicas ya muestran una presencia de agua superior a la habitual. El especialista remarcó que resulta llamativo observar esta situación desde julio y volvió a insistir en que todavía no es posible establecer con exactitud dónde se concentrarán las precipitaciones más intensas.

“Llama la atención la recurrencia y magnitud del fenómeno”, sostuvo.

En cuanto a la duración del ciclo climático, estimó que será prolongado y se extenderá aproximadamente desde septiembre hasta febrero. Durante septiembre, octubre y noviembre se espera un contenido de humedad superior al habitual, mientras que las temperaturas no serían tan elevadas durante ese período.

Los pronósticos coinciden en que el litoral argentino será una de las regiones más afectadas. Misiones, Corrientes y Entre Ríos podrían registrar alrededor de un 30% más de precipitaciones de lo habitual, con la influencia del fenómeno extendiéndose hacia el norte bonaerense.

Balcarce prepara un protocolo de emergencia

Por su ubicación geográfica, Balcarce estaría en el “filo” del área con mayores probabilidades de recibir los efectos del fenómeno. Sin embargo, la posibilidad de lluvias intensas y de un rápido incremento de los niveles de agua llevó a las autoridades a adoptar medidas preventivas.

Desde Defensa Civil ya anunciaron la preparación de un protocolo de emergencia, que contempla la disponibilidad de personal y maquinaria para intervenir ante eventuales inundaciones, anegamientos u otras situaciones derivadas de las precipitaciones.

En este contexto, la prevención también tendrá un papel central para los vecinos.

Una de las principales recomendaciones es mantener despejados y limpios los canales y desagües, evitando arrojar residuos que puedan obstruirlos. El objetivo es facilitar el escurrimiento normal del agua y reducir las posibilidades de anegamientos ante lluvias abundantes.

La Provincia activó un plan de contingencia

La preocupación también alcanzó al Gobierno bonaerense. Desde la Dirección Provincial de Transición Ecológica anunciaron la implementación de una estrategia de contingencia frente al escenario climático previsto.

“Frente a un escenario en el que hay un 90 por ciento de probabilidades de que se registre un evento muy fuerte, venimos trabajando con una estrategia que combina monitoreo, equipamiento y organización territorial”, explicó el titular del organismo, Hernán Hougassian.

Como parte de las acciones preventivas, la Provincia ya instaló 11 Estaciones Meteorológicas Automáticas, que permiten obtener información climática en tiempo real y cuyos datos pueden ser consultados públicamente.

También fueron entregados más de 40 kits de gestión del riesgo a municipios y 50 pluviómetros comunitarios destinados a referentes de distintas zonas.

El programa continuará durante los próximos meses con la instalación de 24 nuevas estaciones meteorológicas en puntos estratégicos, además de sensores para controlar el nivel del agua en la cuenca del río Luján.

A esto se sumarán otros 100 kits de gestión del riesgo, nuevas entregas de pluviómetros y capacitaciones destinadas a autoridades municipales.

Hougassian señaló además que se continúa trabajando sobre las cuencas y los microbasurales, dos cuestiones consideradas relevantes para disminuir el impacto de las lluvias intensas.

Trabajo coordinado entre los municipios

La estrategia provincial también contempla una intervención conjunta con los 135 municipios bonaerenses.

Según explicó el funcionario, se enviaron a las comunas “lineamientos concretos” para fortalecer la preparación ante el fenómeno. Entre ellos se encuentra la elaboración de un diagnóstico municipal del riesgo, acompañado por mapas de amenaza, exposición y vulnerabilidad.

También se solicitó evaluar las capacidades existentes y detectar las posibles brechas de equipamiento necesarias para responder ante una emergencia.

De esta manera, mientras los modelos meteorológicos continúan intentando determinar dónde se concentrará la mayor cantidad de precipitaciones, los organismos de emergencia avanzan con medidas de prevención.

Para Balcarce, el desafío será mantenerse preparado ante un fenómeno que, aunque podría impactar con mayor intensidad en otras regiones bonaerenses, no permite descartar episodios de lluvias abundantes, anegamientos o desbordes durante una primavera y un verano que, según las primeras proyecciones, llegarán con mucha más agua de la habitual.

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