La creciente preocupación por los hechos de inseguridad registrados en Balcarce llevó al intendente Esteban Reino a realizar un extenso análisis de la situación durante una entrevista con Radio Puntonueve. El jefe comunal diferenció el accionar de la delincuencia local del de bandas organizadas provenientes de otros distritos, reclamó más recursos para la Policía, cuestionó con dureza el funcionamiento de la Justicia y confirmó gestiones ante autoridades provinciales para reforzar la seguridad.
Reino sostuvo que la ciudad atravesaba una situación «controlada» en comparación con otros distritos de la provincia, aunque reconoció que los últimos episodios delictivos modificaron ese escenario. En ese sentido, señaló que existen dos problemáticas claramente diferenciadas: por un lado, los delitos cometidos por personas de la ciudad y, por otro, robos perpetrados por bandas altamente organizadas.
«Hay hechos producidos por delincuentes locales que están identificados y ojalá que estén guardados rápidamente por el accionar de la Justicia. Lo otro es un hecho mucho más sofisticado, con bandas muy organizadas, inteligencia previa y logística», expresó.
Respecto del violento asalto sufrido por la familia Scioli, el intendente consideró que es «imposible» concretar un golpe de esas características sin contar con apoyo local. Además, remarcó que se trata de delincuentes con un perfil profesional, que actúan con planificación, utilizan guantes, equipos de comunicación y otros elementos que evidencian una preparación previa.
«No es que no hubiera patrullaje. Estamos hablando de otra cosa: gente que estudia previamente los movimientos, las cámaras y la forma de ingresar sin ser detectada», afirmó.
Más recursos y trabajo conjunto
El jefe comunal indicó que el Municipio continuará aportando todas las herramientas disponibles, entre ellas el Centro de Monitoreo, para colaborar con las investigaciones judiciales. No obstante, insistió en que la problemática requiere un abordaje integral que involucre a la Provincia, la Justicia, las fuerzas de seguridad y también a la comunidad.
En ese marco, confirmó que mantuvo contactos con Gendarmería para intensificar controles sobre la Ruta Nacional 226 y otros puntos estratégicos, además de solicitar nuevamente al Ministerio de Seguridad el envío de más efectivos policiales.
«Hoy tenemos una fuerza diezmada. Muchos policías terminan destinados al Conurbano o a grandes centros urbanos y nosotros necesitamos más recursos», señaló.
Duras críticas a la Justicia
Durante la entrevista, Reino habló también desde su experiencia como abogado y fue especialmente crítico con el sistema judicial.
Consideró que quienes ingresan armados a una vivienda y ponen en riesgo la vida de las personas deberían recibir condenas ejemplares y cuestionó las interpretaciones jurídicas que, según su visión, permiten que muchos delincuentes recuperen rápidamente la libertad.
«Si entrás a una casa, ponés en riesgo la vida de una familia y está probado, no podés estar libre a los dos meses. Tenés que cumplir una pena ejemplar», sostuvo.
También volvió a respaldar la baja de la edad de imputabilidad y mencionó como ejemplo los recientes operativos de control de motos, donde —según indicó— se secuestraron 48 vehículos, de los cuales 16 tenían pedido de secuestro por robo y varios eran conducidos por menores.
«Hay delincuentes identificados que siguen libres»
En el tramo final de la entrevista, el intendente aseguró que existen entre «10 y 15» delincuentes locales plenamente identificados mediante cámaras públicas y privadas, pero que continúan en libertad.
«Tenemos grabaciones, filmaciones y las caras perfectamente visibles. Ahora se pidió la detención de algunos y ojalá se concrete rápidamente», manifestó.
Al mismo tiempo, destacó el trabajo de la Policía y recordó que en los últimos días se realizaron allanamientos vinculados tanto a hechos delictivos como a investigaciones por drogas.
Finalmente, volvió a diferenciar la delincuencia habitual de las bandas organizadas que, según afirmó, llegan desde otros lugares de la provincia.
«Son bandas con apoyo, logística, dinero y tecnología que empiezan a migrar hacia ciudades más tranquilas como la nuestra. Combatirlas requiere inteligencia previa y mayores recursos», concluyó.

