Tras meses de reclamos, el Gobierno ordenó finalizar la Planta Compresora de Las Armas

La obra, clave para reforzar el abastecimiento de gas en Mar del Plata y la Costa Atlántica, había quedado paralizada desde septiembre de 2024. Camuzzi ya inició las evaluaciones técnicas y económicas para retomar los trabajos.

Luego de meses de reclamos públicos e institucionales encabezados por el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (STIGAS), el Estado Nacional dispuso que Camuzzi avance con la finalización de la Planta Compresora de Las Armas, una infraestructura estratégica que forma parte del Gasoducto de la Costa y que permitirá fortalecer la capacidad y confiabilidad del abastecimiento de gas natural en Mar del Plata y buena parte de la Costa Atlántica.

La decisión representa un giro respecto de lo ocurrido en septiembre de 2024, cuando el gobierno de Javier Milei resolvió no continuar con la terminación de la obra, que para entonces presentaba un importante grado de avance.

Ahora, el proyecto entra en una nueva etapa con el objetivo de completar una infraestructura que permaneció paralizada durante meses y cuya situación había sido denunciada de manera sostenida por STIGAS.

Camuzzi ya comenzó con las evaluaciones

A partir de la decisión de retomar y finalizar la obra, Camuzzi comenzó a avanzar en las instancias técnicas y económicas necesarias para determinar cómo se concretarán los trabajos pendientes.

En ese marco, se realizaron inspecciones en la Planta Compresora de Las Armas para conocer el estado actual de las instalaciones y establecer con precisión las tareas que deberán ejecutarse, además de calcular los costos necesarios para completar la infraestructura.

Para esta nueva etapa también fue contratada la empresa SECCO, que tendrá intervención en los trabajos. De acuerdo con las primeras estimaciones, la ejecución podría demandar alrededor de seis meses, una vez cumplidas las distintas instancias administrativas y técnicas necesarias para poner en marcha las tareas.

Otro de los puntos que permitió destrabar la continuidad del proyecto fue la deuda existente con la contratista vinculada a la obra. En ese sentido, ENARSA avanzó en la resolución de ese compromiso pendiente, removiendo uno de los obstáculos que habían condicionado la continuidad de los trabajos.

Sin embargo, todavía resta definir un aspecto central: el esquema económico para instrumentar la decisión. Según informaron desde STIGAS, Camuzzi mantiene conversaciones con el organismo regulador para determinar de qué manera serán reconocidos y remunerados los costos que demande completar la Planta Compresora.

Un reclamo que se sostuvo durante meses

La situación de la obra fue uno de los principales reclamos impulsados por STIGAS Costa Atlántica. El gremio realizó recorridas por las instalaciones, presentaciones institucionales, entrevistas y comunicados públicos para advertir sobre las consecuencias que podía generar el abandono de una infraestructura prácticamente terminada.

Desde el sindicato también habían señalado el riesgo de que el paso del tiempo provocara el deterioro de las instalaciones y que se terminara perdiendo una parte importante de la inversión que el Estado argentino ya había realizado.

La denuncia volvió a instalar el tema en la agenda pública y puso el foco en la necesidad de completar una obra considerada fundamental para reforzar el Gasoducto de la Costa.

“Tenía que terminarse”

El secretario general de STIGAS Costa Atlántica, Ezequiel Serra, destacó la decisión de avanzar con la finalización de la planta y reivindicó el reclamo sostenido por el gremio.

“Desde el primer día sostuvimos que la Planta Compresora de Las Armas tenía que terminarse. No tenía ningún sentido abandonar una obra con semejante nivel de avance y con la importancia estratégica que tiene para nuestra región. Hoy existe una decisión concreta del Estado para que Camuzzi la finalice y eso representa un avance enorme después de tantos meses de reclamo”.

Serra remarcó que ahora comienza una etapa clave para que la decisión se traduzca rápidamente en el reinicio efectivo de las tareas.

“Ahora comienza una etapa fundamental: resolver rápidamente las cuestiones técnicas y económicas para que esa decisión se transforme en trabajadores nuevamente dentro de la planta y en la obra avanzando hasta su finalización”.

Finalmente, el dirigente sostuvo que el reclamo excedió el plano laboral y estuvo vinculado con el futuro energético de la región.

“Defender esta obra fue defender una inversión que ya hizo el Estado argentino, pero fundamentalmente fue defender el futuro energético de Mar del Plata y de toda la Costa Atlántica. Por eso insistimos cuando parecía que Las Armas había quedado en el olvido y por eso vamos a seguir estando encima del tema”.

La finalización de la Planta Compresora de Las Armas aparece así como un paso relevante para consolidar la infraestructura gasífera de la región. El próximo desafío será que las definiciones económicas y técnicas pendientes permitan que la decisión se concrete en el terreno y que, después de meses de paralización, los trabajos puedan avanzar finalmente hacia su terminación.

spot_img